Fin de las vacaciones

17 enero, 2019

Ya estamos aquí de vuelta, han sido unos días de relax y también para visitar a la familia en España, ha sido más bien una escapada relámpago porque apenas ha dado tiempo para nada, no ha habido tiempo ni para quedar con los amigos, pero en fin, mis más sinceras disculpas si no hemos podido quedar, tendrá que ser para la próxima.

Tener días libres (o de vacaciones) está bien pero hay una cosa que no soporto: NO HACER NADA, y es que cuando no haces nada, menos apetece hacer cosas, pero en cambio cuando estoy en activo, trabajando, es cuando más me apetece hacer cosas pero luego no puedo porque no tengo tiempo, que paradoja, ¿no?

En general se agradecen estos días para cargar pilas y enfilar en invierno sueco con ganas, además cada día se va viendo como los días se van alargando, una media de 20 minutos a la semana, hasta llegar a su máximo esplendor que será el 21 de junio.

También me servirá el fin de estas vacaciones de invierno 2018-2019 para hacer algunos cambios, mejor dicho “propósitos”, para empezar tener una agenda personal y marcar un horario con cosas que quiero hacer: dedicar más tiempo a mi creatividad, sobre todo la escritura que la tengo bastante olvidada y no es por falta de ideas, sino todo lo contrario, tengo tantas que me abruma, así que habrá que empezar a ser productivo. Para eso me voy a marcar “time blocking”, lo que sería la típica agenda de colegio de toda la vida, es decir: Lunes de 17:00 a 18:00 tal tarea, de 18:00 a 19:00 la otra tarea,… y así rellenando los días de la semana. Luego con mi hermana queremos llevar a cabo algunas ideas, aparte que quizás inicie un nuevo podcast, quien sabe, pero vuelvo al segundo párrafo: apetece hacer cosas cuando menos tiempo tienes.

Quiero terminar esta primera entrada del año en el blog haciendo una sugerencia: alarga un día más tus vacaciones tras la vuelta de un viaje. Y es que antes, cuando me iba de vacaciones, ya fuera Barcelona o San Francisco, era volver y al día siguiente ir a trabajar, ahora en cambio, como mínimo dejo pasar un día entero entre la llegada y el día de vuelta al trabajo y te aseguro que se agradece. Antes pensaba “es un día menos estando en X sitio”, pero luego cuando descubres que tienes un día entero para estar en casa, deshacer las maletas con tranquilidad, adecuarte de nuevo al horario laboral y sobretodo adaptarse al clima, es cuando te das cuenta que empiezas el trabajo con las pilas totalmente cargadas. Así que ya lo sabes, las vacaciones no son sólo para salir sino para volver al trabajo con energía renovada.

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